Después de 64 años, más de veinte integrantes de la primera promoción de la Brigada Femenina de Carabineros regresaron al Palacio Ortúzar, lugar que guarda parte importante de los recuerdos asociados a sus primeros años de formación institucional.
La jornada reunió nuevamente a quienes, en 1962, integraron esta histórica promoción y abrieron un camino que posteriormente sería recorrido por nuevas generaciones de mujeres en Carabineros de Chile.
Encabezadas por la Coronel María Inés González Bianchi, las integrantes de la promoción llegaron hasta el inmueble que actualmente alberga a la Dirección de Educación, Doctrina e Historia y que, en aquellos años, era sede del Instituto Superior de Carabineros, establecimiento donde recibieron parte de su preparación.
El regreso estuvo marcado por los recuerdos y la emoción de volver a recorrer, más de seis décadas después, un espacio estrechamente vinculado con una etapa fundamental de sus vidas. Dependencias, pasillos y rincones adquirieron así un significado especial al propiciar el reencuentro entre compañeras y con una historia construida desde la experiencia compartida.
A su llegada fueron recibidas por Oficiales y Aspirantes a Oficial, generándose un encuentro entre distintas generaciones que permitió reconocer la trayectoria de quienes dieron los primeros pasos de la presencia femenina en la Institución.
Más allá del reencuentro, la jornada constituyó un homenaje a estas pioneras y al significado histórico de su incorporación. Su ingreso en 1962 representó el comienzo de una trayectoria que, con el transcurso de los años, permitió ampliar progresivamente los espacios de participación y desarrollo profesional de las mujeres al interior de Carabineros de Chile.
De esta manera, el Palacio Ortúzar volvió a reunir pasado y presente. Quienes alguna vez llegaron hasta sus dependencias para formarse regresaron 64 años después convertidas en testimonio vivo de una historia que continuó escribiéndose a través de las generaciones que las sucedieron.